Crónica Urbana: Recorrido Las Mercedes: Espacios y Tiempos [I]

Caminar la ciudad, además de reconciliarnos con un entorno conocido y cotidiano, se convirtió en esta oportunidad en una bocanada de futuro prometedor. Como el remedio de la abuela elaborado con múltiples yerbas que sólo ella sabe mezclar y que nos tomamos con el anhelo de una pronta recuperación; este recorrido, fue una dosis de buenas noticias de la mano de la educación comprometida con la memoria de su ciudad y el intercambio de opiniones en torno a un bien común. 

Empezando desde Valle Arriba, la visión de Don Hatch con su quinta Macoroma y la vista hacia el cerro El Ávila desde el Club de Golf de esa urbanización, representaron los espacios de contemplación de la ciudad y su pulmón natural, esta última inspiración para múltiples artistas plásticos cuyas maravillosas piezas reposan sobre algunas de las paredes del recinto. Más adelante, la generosidad de espacios nos da la bienvenida: El Trapiche, conjunto residencial de Federico Betkoff demuestra los resultados de una comunidad que trabaja unida en función del mantenimiento de la obra de su creador, conservando un área crecida de verdes y blancos, de luz y amplitud. 

Quinta Macorama | Arq. Donald Hatch
Edificio El Trapiche | Federico Beckhoff

En momentos distintos del recorrido, las pinceladas de arquitectura vasca que decoran la Urb. Las Mercedes, tiemblan frente a la posibilidad de convertirse en recuerdo. Admirar lo que queda de ellas, más que una bandera de alerta es un llamado de auxilio a los participantes frente a la posibilidad, casi inminente, de que se siga pateando a la víctima del irrespeto, incluso cuando esta se encuentra en el suelo. Sin embargo, esta contrastante urbanización nos demuestra la simbiosis entre el paisaje urbano y el vegetal, al permitir sus calles caminar bajo el túnel que forman frondosos árboles sembrados en sus aceras, proporcionando una sombra agradecida; la protección de sus fachadas frente a la inclemencia del catire caribeño y un baño de color, a veces inesperado, tanto si enfocas la mirada en el cielo como en el suelo.

Guía Urbano: Prof. Francisco Paul
Edificio La Isla | Arq. Doménico Filippone

Sencillo y desapercibido, lleno de transparencias y descansos internos, las tres estructuras que conforman el bloque de apartamentos residenciales denominados La Isla, dan paso a una ventilación cruzada permanente, perfecta para el disfrute de sus áreas comunes que, de manera inteligente y comedida, se abren para permitir que sus habitantes se sientan en un oasis dentro del tumulto y el comercio que pulula en el exterior.

Durante la larga caminata, una generación de relevo interesada en construirse un porvenir basado en el respeto por su historia y una convivencia sana y responsable; se sumerge en una discusión profesional, entorno a la posibilidad de la unión entre espacios públicos y privados. Juan, José y Leonardo, intercambian impresiones sobre cómo crear conciencia a muchos, sobre la conservación de espacios que son preservados gracias al aporte de pocos; cómo pueden desarrollarse mejores áreas comunes uniendo esfuerzos, educando y generando normas claras que garanticen un mantenimiento eficiente.

De la misma forma piensa Carmen, cuyos trazos en las hojas de papel Kraft de su cuaderno, son el abreboca de una conversación sobre la proyección de espacios que permitan que hable la calle, donde prevalezca la educación y la generación de conciencia para el mejor mantenimiento de una infraestructura que le abra las puertas a la vegetación y al paisajismo. 

Así también pasos atrás, Beatriz y Claudia, frente a una eventual restauración – o remodelación – de la Quita Macoroma, afirman que se debe respetar la manera de pensar del arquitecto creador y que el conocimiento del patrimonio te puede dar las bases incluso para la selección de los materiales que garanticen un trabajo fiel a la obra original. Tres visiones, en tres momentos diferentes, se convierten en tres dosis de sensatez oportuna y de compromiso ciudadano, que llegan como un bálsamo para quienes tenemos un cordón umbilical con el valle capitalino. 

Como cuando entras a la farmacia y el regente es un profesional cálido y cercano, redimensionar la cotidianidad de las Mercedes, estuvo marcado por la conversación sincera y comprometida de Francisco Paul y su siembra de futuro que culminó en las alturas del Hotel Tamanaco, con la vista de una ciudad que acuna una generación que respira y mezcla respeto por su pasado, conciencia por el presente e ilusión por un mejor futuro del que quieren ser  protagonistas, para dar grandes dosis de esperanza a los ciudadanos que quieren y viven Caracas.

Foto Grupal: Maria Antonieta Jordan | @mariantojordan

Equipo [CCSen365]

[re]conciliándonos con la ciudad, un recorrido a la vez

Autores:

Geraldine

Crónista Urbano

Ivonne

Fotógrafo Urbano

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